Además del Violador de Rosa Elvira Cely . Pueden Haber Otros Responsables de su Muerte

Rosa Elvira Cely, de 35 años, trabajaba en un pequeño puesto de venta callejera de dulces en el día y estudiaba secundaria en la noche. Una mujer pobre, como tantas, honesta, sincera , ingenua, poseedora de un innumerable cartapacio de derechos, sin que ella misma fuera consciente de tenerlos , ni mucho menos nadie de respetárselos. Fue violada ,torturada,empalada , asesinada y dejada morir por el personal al que opuestamente se le paga para que cuando reciba una llamada al 123 socorra a las personas, por bomberos, policías, paramédicos y médicos que fueron negligentes en atenderla.

Era madre de una menor de 14 años y en la madrugada del 24 de mayo pasado cuando era ultrajada, tuvo tiempo de llamar por su teléfono celular a una línea de emergencia para informar que era violada y torturada.

La Policía y los bomberos la hallaron semidesnuda, acurrucada, tiritando de frío, con heridas de arma blanca y empalada, según el reporte oficial .después de seis horas de haber recibido la solicitud de auxilio, lo que es normal , tratándose de personal del común, cuyo único privilegio y galardón que tienen es el de ser orgullosamente colombianos de segunda y tercera.

La mujer fue trasladada a un centro médico del sur de la ciudad, donde murió cuatro días después como consecuencia de una infección generalizada. La que únicamente se produce cuando no hay la atención médica oportuna.

La ambulancia, asignada por la línea 123, nunca llegó. Y, cuando a las mil quinientas llego una, quizás por no verle puesto un reloj " Rolex" , ni ropa, ni zapatos, ni accesorios , ni perfume de "marca " y al escuchar que no tenia seguro como lo narra la columnista del Tiempo Natalia Springer en su articulo de opinión titulado Señora Rosa Elvira, , ¿Usted tiene seguro? :¡No!.Con ese ingenuo y fatídico monosílabo, firmo inconscientemente su sentencia de muerte. “Y es entonces cuando la lógica de mercado que gobierna el sistema de salud en Colombia y que no honra la vida, sino que trafica con ella, decidió sobre su opción de sobrevivir. Rosa estaba muriendo, pero no fue llevada ni al Hospital San Ignacio, a pocas cuadras de donde fue atacada, ni al Hospital Militar, asiento de uno de los mejores equipos de trauma complejo del mundo, capaz de salvarles la vida a los soldados víctima de minas antipersonales. No. La enviaron a un hospital desbordado por la demanda de servicios, a 25 minutos de camino, en donde, según se registra en los protocolos de atención, revelados por Noticias Uno, fue recibida por los médicos a las 10:04 a.m., y a las 11:30 a.m. estaba "pendiente de camilla", hasta que entró en paro cardiorrespiratorio. La enviaron a un hospital para personas como ella: pobre.
Antes de morir, Rosa dejó rastros suficientes para identificar a uno de sus atacantes. Javier Velasco Valenzuela, el presunto responsable, pagó tres años de condena por el homicidio de una mujer, y tenía dos procesos pendientes por violación. Uno, desde noviembre del 2007, por abusar de sus hijastras, y otro, desde agosto del 2008, por abusar de una mujer que lo identificó y lo denunció. Pero solo hasta mayo de este año, cinco años después, no se emitió una orden de captura, que, por supuesto, no se hizo efectiva. Estaba tan tranquilo que la Policía lo capturó mientras departía en un negocio, muy cerca de donde vivía Rosa. No tenía razones para huir. Como señalé en una columna anterior (Ácido, 6 de mayo del 2012), la impunidad estaba prácticamente asegurada."
Pero Rosa Elvira no murió en vano. Se cercioró, antes de perder la conciencia, de exponer a su asesino, al sistema de "reacción inmediata" que jamás reaccionó, al aparato de salud indecente que estratifica la vida, a la justicia que le garantizó a su asesino la impunidad"
Hay que agradecer a la persona, quien es la verdadera heroína en toda esta tragedia, que "puso el grito en el cielo" y los medios de comunicación la escucharon y le dieron al hecho atroz, inhumano el despliegue que ameritaba, porque al no ser así Rosa Elvira Celis hubiera entrado ha engrosar el tenebroso e incuantificable numero "oscuro" de victimas de abusos sexuales, de las que se queda sin saber la verdad judicial , bien porque los abusos no son denunciados o porque al serlo , no pasa nada. Como hubiera ocurrido en este caso.
Por qué los ciudadanos de a pie, que no tragamos entero, necesitamos saber por boca del mismo General de la Policía, que en tiempo récord , tres días después de muerta la señora Cely ,nos comunico que habían capturado al agresor : ¿Por qué si desde el momento de los hechos la policía sabia quien era el violador y la víctima estuvo viva cuatro días, nadie lo capturo para que ella lo reconociera? . ¿Por qué la unidad de reacción inmediata de la fiscalía , teniendo en su poder el reporte de los hechos , no movió un solo dedo, para judicializar al violador teniendo en cuenta que la víctima, como lo afirma el Director del Hospital, estaba lucida y orientada? . Y por eso se la llevaron para ese hospital donde la pusieron en " espera de camilla" .¿ Por qué la paciente muere de una peritonitis , que en el 99% de los casos es producto de falta total de atención médica ?.
De las respuestas que nos den a los anteriores interrogantes sabremos si además de su violador hay otros responsables de la muerte de Rosa Cely y sí el Estado frente al crimen en realidad protege a todos los habitantes de Colombia sin tener en cuenta su sexo, la edad, su situación económica, su posición social o política

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